La química interestelar se torna más compleja con el hallazgo de una nueva molécula cargada
Septiembre 20, 2007

Este descubrimiento agrega un peldaño más a la alta diversidad y complejidad que ya posee la química del espacio interestelar. También aumenta el número de vías disponibles para la creación de las complejas moléculas orgánicas y otras grandes especies moleculares que pueden ser los precursores de la vida en las nubes gigantes en las que se forman estrellas y planetas.
Dos equipos de científicos encontraron la molécula negativamente cargada, una cadena de ocho átomos de carbono y uno de hidrógeno, en la envoltura gaseosa de una estrella vieja y evolucionada, y en una fría y oscura nube de gas molecular. En ambos casos, la molécula tenía un electrón extra, dándole una carga negativa. Cerca de 130 moléculas neutras y una docena de moléculas cargadas positivamente han sido descubiertas en el espacio, pero la primera molécula cargada negativamente no fue descubierta hasta finales del año pasado.
Investigador presenta una Teoría del Origen de la Vida para la Tierra joven
Septiembre 19, 2007

La presencia de moléculas esenciales en el espacio podría dar soporte a la vida en otros planetas.
Algunos de los elementos necesarios para la vida en la Tierra son ampliamente conocidos – oxígeno, carbono y agua, por nombrar algunos -. Tan importante como cualquier otro en la existencia de vida es la presencia de adenina, una molécula orgánica esencial. Sin ella, los componentes básicos de la vida no se unirían. Los científicos han estado intentando encontrar el origen de la adenina de la Tierra y en qué otros lugares del Sistema Solar podría existir. El investigador Rainer Glaser, de la Universidad de Missouri, Columbia, puede tener la respuesta.
La atmósfera de Titán, la luna de Saturno
Septiembre 10, 2007

Esta luna de Saturno constiutye uno de los cuerpos más interesantes del Sistema Solar debido a la compleja química que se desarrolla en su densa atmósfera.
Mediante mediciones espectroscópicas realizadas durante las aproximaciones de la nave Cassini, los investigadores pueden actualmente echar una ojeada a las reacciones que conducen desde el metano y el amoniaco hasta la formación de especies de alto peso molecular, conocidas como “tolinas”, las que se cree contribuyen a la niebla que cubren su superficie.